Experta internacional brinda charla para docentes sobre cómo prepararnos para el aula del futuro

  • La estadounidense Jennifer Williams explicó que se deben incorporar nuevas estrategias de enseñanza-aprendizaje. Y que si bien las y los estudiantes lideran la innovación y el uso de tecnologías, la orientación hacia el objetivo final comienza por las y los docentes.

04.09.20 La profesora y experta internacional en tecnologías digitales, Jennifer Williams, encabezó una conferencia online organizada por el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) y la Fundación Educacional Seminarium que tuvo por objetivo abordar cómo nos prepararnos para el aula del futuro

Williams, quien es cofundadora de Calliope Global y directora ejecutiva en Take Action Global -ambas organizaciones enfocadas en fomentar la promoción de la educación global-, destacó que los cambios sociales están modificando la definición tradicional de lo que significa ser profesor/a, padre, madre, administrativo/a o estudiante; y están permitiendo que las comunidades puedan conectarse con el mundo, de forma tecnológica e innovadora.

En esa línea, ejemplificó que “en la educación global muchas veces los énfasis han estado puestos en las tecnologías, como aparatos y softwares. Sin embargo, para permitir que el aprendizaje sea efectivo en cualquier lugar tenemos que mirar a nuestras comunidades, no a los dispositivos o herramientas”.

La especialista comentó que “el aula del futuro implica que nos podamos comprometer con pequeñas acciones enfocadas a las personas, tales como compartir la belleza del mundo, compartir verdades basadas en ciencia y datos, citar fuentes o priorizar lo lúdico y lo alegre”.

Finalmente, Williams explicó que “estamos en un momento muy interesante en la educación global. La modalidad de enseñanza-aprendizaje, la transmisión de información e intercambio de experiencias cambiará, será muy distinto. Siempre tendremos comunicación cara a cara con los estudiantes, pero la agenda tradicional está cambiando y los estudiantes están liderando esta nueva era. Si alguien puede orientar este camino somos, justamente, los profesores”.

Revisa esta charla a continuación:

Programa piloto busca potenciar el trabajo de los profesores e impulsar el aprendizaje

Publicado por: El Cachapoal

Desde el segundo semestre de este año, 15 establecimientos municipales de la provincia del Cachapoal en la Región de O’Higgins contarán con una innovadora herramienta para impulsar la calidad de la educación. Se trata de la implementación de un dispositivo grabador en la sala de clases que operará con tecnología de punta, que permitirá registrar todo lo que ocurre en ella y de esta manera lograr un doble propósito: ayudar a que los profesores potencien su trabajo y promover un mayor aprendizaje de los estudiantes.

Lo anterior es posible gracias a una alianza entre el Centro de Innovación y el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) del Ministerio de Educación, entidades que promueven la generación de Comunidades de Aprendizaje entre profesores en la zona. De esta manera, la idea es que puedan trabajar colaborativamente y fomentar la retroalimentación docente gracias al uso de este dispositivo poco invasivo para la grabación de clases, labor para la cual contarán con el apoyo y acompañamiento de instituciones específicas.

“Tenemos la convicción de que los docentes son profesionales que aprenden día tras día, en su lugar de trabajo, en interacción con sus pares y a partir de la reflexión sobre su propia práctica.  Por ello, la Formación Local es fundamental, pues se refiere al desarrollo profesional docente que ocurre en la propia escuela. Y es que el conocimiento no sólo debe ser formal, sino que debe emerger a partir de la propia experimentación. En ese sentido, este proyecto de trabajo entre pares apunta justamente a este objetivo”, comentó la directora del CPEIP, Francisca Díaz.

La directora del organismo también destacó que este programa piloto fortalece el liderazgo pedagógico de los equipos directivos ya que están involucrados en todas las fases de su desarrollo. “El principio detrás de esta estrategia es que el conocimiento profesional se construye cuando los saberes de los profesores se comparten”, agregó Díaz.

¿Cómo funciona el proyecto?

Se formará un grupo de 6 a 8 maestros y un integrante del equipo directivo, donde se definirá un objetivo común para mejorar la práctica de aula y beneficiar el aprendizaje de los alumnos. Posteriormente, se grabarán las clases de los participantes para luego observar, analizar e interpretar en conjunto el material capturado. A partir de esta evidencia, la comunidad podrá reflexionar y retroalimentar a quien fue observado. Todo este proceso permitirá afianzar el trabajo colaborativo, generar confianzas y fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje en comunidad, por lo que se trata de una novedosa forma de construir experiencias formativas y obtener resultados educativos de calidad.

Sebastián Marambio, coordinador del Centro de Innovación, señaló que la retroalimentación se ha identificado como una de las estrategias más eficientes para producir mejoras en el aprendizaje de los estudiantes. “El uso de tecnologías es particularmente útil y prometedor para ayudar a los docentes en la tarea de observar, reflexionar y mejorar sus prácticas de aula”, destacó.

El objetivo de esta institución es acelerar el paso al que el país identifica, desarrolla y escala soluciones innovadoras para la mejora de los aprendizajes. “A través de proyectos como este, así como la implementación de plataformas de colaboración docente, buscamos promover metodologías innovadoras con uso de tecnologías, pilotearlas, evaluarlas y escalarlas, dado que si continuamos utilizando las mismas técnicas nos demoraremos mucho tiempo en poder alcanzar los niveles educativos que demandan los desafíos del futuro”, enfatizó Marambio.

Dentro de los 15 establecimientos seleccionados para esta primera fase del proyecto se encuentra el Colegio Andrés Bello de la comuna de Mostazal.  “En este modelo, tanto el que enseña como el que aprende, pueden retroalimentarse entre sí, para luego, junto al equipo directivo, implementar mejoras en base a esos datos, por lo que se trata de un aprendizaje colaborativo muy positivo. Esta iniciativa que está basada en evidencia y tiene respaldo internacional, pone el foco donde hay que posicionarlo: el aula, colocando las interacciones pedagógicas como el factor clave”, comenta el director de este establecimiento, Ricardo Faúndez.

A largo plazo,se espera poder replicar este programa piloto en otras escuelas del país a partir de la evaluación de su impacto, de manera de seguir impulsando la calidad en la educación.

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